Normalmente, mientras se duerme, los músculos que controlan la lengua y el paladar blando mantienen la vía respiratoria abierta. Si estos músculos se relajan, la vía respiratoria se estrecha, siendo causa de ronquidos y dificultades en la respiración. Si estos músculos se relajan demasiado, la vía respiratoria queda completamente obstruida impidiendo la respiración. Es lo que se denomina Síndrome de Apnea Hipoapnea Obstructiva del Sueño (SAHS).
Tras un período de tiempo, entre diez segundos y dos minutos, el cerebro se da cuenta de que falta oxígeno y alerta al cuerpo para que se despierte. Aunque la persona que padece este trastorno a menudo no se da cuenta, este ciclo puede producirse varios cientos de veces durante la noche, interrumpiendo seriamente el sueño.
- Excesiva somnolencia durante el día
- Muchas personas con SAHS se sienten cansadas durante el día. Puede que
se queden dormidas en el trabajo, mientras conducen el automóvil, conversando,
mientras leen o mientras ven la televisión.
- Ronquidos fuertes a menudo interrumpidos por silencio y seguidos de un jadeo.
- Irritabilidad debida a la falta de sueño
- Falta de concentración
- Otras consecuencias más graves asociadas con el SAHS incluyen depresión,
hipertensión, enfermedades del corazón graves, problemas sexuales,
pérdida de memoria, deterioro intelectual y dolores de cabeza por la
mañana.